Ensayos de Stoller Argentina dan cuenta de una alta respuesta económica positiva a la fertilización de maíz con macro, micronutrientes y reguladores del crecimiento, con importantes aumentos de productividad.

Autores.

Ing. Agr. Valeria Selva, Coordinadora I&D Stoller Argentina S.A. e Ing. Agr. MSc – PhD Gonzalo Berhongaray, Conicet / FCA UNL

    

Ings Valeria Selva y Gonzalo Berhongaray

 

El maíz se ha convertido en uno de los cultivos más atractivos para producir. El mismo es un cultivo de alta demanda tecnológica y son comunes las fertilizaciones en búsqueda de altos rendimientos. En general, las recomendaciones apuntan a corregir niveles de nitrógeno (N) aplicándolo al suelo (UREA); sin embargo, la fertilización nitrogenada puede verse afectada por la volatilización, desnitrificación y lixiviación del elemento cuando se lavan nitratos por debajo de la profundidad de las raíces Por otra parte, son poco frecuentes las aplicaciones con otros nutrientes, aunque hay numerosos trabajos de respuestas, especialmente a micronutrientes. El Zinc -que reporta una deficiencia generalizada en la Región Pampeana- es otro de los nutrientes de gran importancia para maíz. Está asociado a múltiples funciones dentro de la planta, resumidas en la mejora del metabolismo del N, además de ser promotor de la síntesis de hormonas de crecimiento vegetal.

 

Ensayos de fertilización foliar realizados por Stoller Argentina concluyeron que en el 80% de los casos analizados se obtuvo una respuesta productiva positiva al aplicar un complejo de nutricional foliar complementario a la fertilización de base, con macro, micronutrientes y reguladores de crecimiento (Mastermins Plus, Nitroplus 18) junto a un regulador del crecimiento (Stimulate).

 

En ensayos realizados por instituciones oficiales, se evaluaron dos tratamientos: uno con fertilizante foliar líquido nitrogenado (FFN) en base a Nitroplus 18 y otro con un complejo nutricional foliar con macro, micronutrientes y reguladores de crecimiento (FFC), el Mastermins plus®, aplicado en combinación con un bioestimulante líquido (Stimulate®). El rango de condiciones en que se realizaron los experimentos variaron en las dosis de fertilización nitrogenada al suelo desde 7 a 150 kg N/ha, mientras que los rendimientos variaron desde 5990 kg/ha a 17800 kg/ha en los tratamientos sin fertilización foliar (tabla). Se encontraron diferencias entre testigos y tratados a la fertilización foliar. La respuesta promedio fue del 5% para el FFN, y del 7% para el FFC (Tabla). El nivel de respuesta y el rango fue mayor para el tratamiento con un complejo nutricional foliar con macro, micronutrientes y reguladores de crecimiento.

Tabla 1: Dosis de fertilizante, ambientes y respuestas medias (y rangos, kg/ha) a la aplicación de fertilizantes foliares.

Experimento

n

Fertilización N

al suelo

Ambiente

Respuesta

kg/ha

FFN

90

72

(7 a 150)

12400

(6200 a 17800)

623

(-1030 a 2640)

FFC

79

95

(50 a 150)

11500

(5990 a 17450)

815

(-1130 a 3230)

 

Finalmente, para ambos tratamientos, en el 78% de los casos se obtuvo una respuesta productiva positiva. Considerando que el costo del producto más la aplicación equivalen a unos 200 kg de maíz en ambos tratamientos, existe un 72% de probabilidad de obtener una respuesta económica positiva.

Primicias Rurales

Fuente: I. Fraschina