El arzobispo de Bahía Blanca dio detalles del trabajo de asistencia que se realiza en esta ciudad tras las inundaciones. “La respuesta de la sociedad fue abrumadora”, aseguró.
Bahía Blanca, sábado 15 marzo (PR/25) — A una semana de las inundaciones devastadoras en esta ciudad bonaerense, el arzobispo de Bahía Blanca, monseñor Carlos Azpiroz Costa OP, dio detalles del trabajo de asistencia que se realiza en medio de la emergencia.
Los bahienses buscan día a día el consuelo y la esperanza en medio del dolor y de la reconstrucción. En ese sentido, el arzobispo señaló que mantuvo un encuentro con los Hogares de Cristo y Cáritas, a fin de organizar “un poquito mejor las cosas”.
Monseñor Azpiroz resaltó que la respuesta de la sociedad ante esa situación “fue abrumadora, al punto que la capacidad logística se vio desbordada. Son todas sorpresas, gracias a Dios”.
“La logística se ve sobrepasada porque la gente está ayudando mucho. Cuesta ir punto a punto, pero eso hace que nos organicemos mejor”, aseguró en declaraciones a La Brújula 24.
El arzobispo bahiense destacó el espíritu solidario. “Hoy sobreabunda la solidaridad”, subrayó y comentó que llegaron varios trenes y camiones cargados de donaciones, gestionadas por voluntarios y organizaciones como la Municipalidad, Cáritas y distintas obras de caridad.
“Jóvenes y viejos, plebeyos y nobles, como dice algún salmo, todos caminando en una misma dirección”, destacó y ponderó la unidad de todos los sectores sociales frente a la adversidad.
Más allá del dolor y el sufrimiento de cientos de bahienses, el pastor de esta Iglesia particular afirmó que “la unidad nos da un horizonte”. Lo hizo al referirse a la importancia de sostener la esperanza colectiva en medio de la tragedia.
“Uno no se las puede agarrar con alguien que no existe, con lo cual aún en la bronca, uno habla de Dios. Es decir, se reconoce que la vida trasciende, es un sentimiento bueno”, concluyó.
El después de Bahía Blanca: ¿Cómo continúan las personas?
“En media hora el agua subió 50 cm”, describió un damnificado ante las abundantes lluvias.
Tras las inundaciones de Bahía Blanca, uno de los damnificados por la catástrofe comentó cómo fue vivir el desesperante momento.
En diálogo con Nicolas Mársico, en radio Splendid, se comunicaron con Claudio Troncoso uno de los habitantes de la ciudad, el cual mencionó: “La situación es un desastre todavía, siempre la reconstrucción es peor que la devastación, sigue después y hay que laburar. Aunque no le paso nada grave a ninguno”.
Además destacó el rol de las autoridades: “Se están moviendo, pero no estamos preparados para esto y tampoco para semejante quilombo de tan poco tiempo y el desastre que hizo la organización, porque es un desastre. El municipio se está moviendo”.
“En sí el mayor desastre fue cuando recién desembocó el canal Maldonado, llega al parque, pasando todo el centro, toda la ciudad, ahí fue donde más daño hizo, porque ahí llegó con fuerza y las casas estaban literalmente cerca, pegadas al canal”, detalló el hombre.
“En media hora el agua subió 50 cm”, describió ante las abundantes lluvias.
Asimismo, manifestó que “hay escenas e imágenes, que cuando te las relatan, son increíbles, tener la habitación en un primer piso, de repente levantarte, mirar por la ventana, y ver que el agua está casi a la altura de la ventana del primer piso, y qué pasó, hay un río al lado de tu cama”.
“Hay sectores que están sin agua y sin cloacas, y también muy poco porcentaje, sin luz algunos, aunque vino gente de muchos lugares cercanos, o incluso gente de Buenos Aires, en grupos de 15 o 20 personas, y se distribuyeron para ayudar a limpiar”, agregó Troncoso.
En tanto, añadió ante la pregunta sobre el día del temporal: “Empezó a llover a las 4 de la mañana, pero fuerte, era una cortina de agua que no se veía la casa del frente, era impresionante, jamás en mi vida de los 45 años que voy a cumplir mañana, vi tanta agua caer en tan pocos minutos. Tenía un poquito de agua entrando por debajo de la puerta, ya tenía el agua en la rodilla, en media hora habrá subido 40 centímetros, 50, y en la casa de mis hijos habrá llegado a los 70 casi”.
“Como pude saqué a mis hijos, primero saqué a la nena, que tiene 15 años, y después mandé a mi hijo para mi casa”, concluyó el hombre.
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Fuente: AICA/NA